No hay hambre más perra que la que se siente cuando ya has comido y sigues sintiendo un vacío que te llena y te seca.
Cuando hasta la lluvia depende de tus acciones, y todo se recarga en tu espalda, no hay orillas.
Puedes escupir todo un día y seguirás mal sintiendo mucho de ti dentro de ti.
El agua no deja de correr hasta que encuentra un mar donde reposar, y ni así cesa.
¿dónde está el invierno? -pregunta la hoja que prefería morir congelada.
El frío te hace necesitar, estar vivo te hace necesitar.
¿a qué edad llega el invierno? -se duele mientras escucha los niños cantando villancicos.

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